Las Gordon ales: Finest Scotch y Xmas, para seducirte

Descubriendo leyendas escocesas

Gordon Xmas Glass La cerveza Gordon Finest Scotch —tan fácilmente reconocible gracias a su tartán azul, verde y amarillo— forma parte de la tradición de las Scotchs Ales. Esta cerveza negra escocesa proviene de la capital, Edinburgo, donde fue elaborada por primera vez. Scotch Ale es el nombre que se le dio en un principio à las strong ales originarias de Edinburgo, en Escocia. ¡Los geeks también la llaman wee heavy! Su color varía del ámbar dorado al negro profundo y tiene un sabor ahumado bastante marcado gracias a su elaboración con malta al whisky. Esta cerveza con carácter se distingue por un proceso de elaboración que integra cebada ahumada, así como por un pronunciado sabor malteado que le confiere un sabor de azúcares morenos naturales y suaves y un fondo de paladar de turba. El amargor y los sabores del lúpulo son más sutiles y dejan así dominar la malta. En muchas ocasiones, el alcohol está presente y refuerza su sabor de forma agradable. Este tesoro cervecero se conjuga bien con su región natal, donde se goza de malta en abundancia y las temperaturas son bastante frescas, ¡lo cual alegra al lago Ness y a sus habitantes! John Martin fue uno de los primeros cerveceros garantes de esta tradición al elaborar la Scotch en Bélgica, aunque sigue la misma receta y la misma denominación desde... 1924. ¿Cervezas para cada temporada? Los belgas pueden estar orgullosos de sus conocimientos y su creatividad, y se han convertido en maestros cerveceros de cervezas artesanas. Pero fue el fundador del grupo, John Martin, quien imaginó las primeras Navidades, la primera cerveza festiva, especialmente dedicada a la Navidad, con la Gordon XMAS... Variante única de su famosa Gordon Scotch Ale, la cerveza Gordon Xmas aporta así calor con su esponjosa espuma, su sabor a cande y sus tranquilos aromas boscosos, propicios para la alegría compartida en familia y entre amigos. Un auténtico regalo de Navidad. Hoy, Anthony Martin, nieto de John, todavía conserva esta preciada herencia al compartirla solo una vez al año durante unos días para las fiestas. Una tradición inglesa, un sabor belga Siguiendo el ejemplo y el éxito de la cervecera Anthony Martin cuya Gordon Xmas sigue siendo emblemática, varios cerveceros belgas han seguido sus pasos desde hace unos quince años, con cierta felicidad. Porque estas cervezas «de temporada» están en constante crecimiento, incluso su exportación. En realidad, no es casualidad si la cerveza Gordon Xmas fue la primera de ese nicho: fue el propio fundador de la cervecera, John Martin, quien trajo esta tradición de su Reino Unido natal. Tradicionalmente, los cerveceros locales ofrecían allí a sus buenos clientes una cerveza con carácter, compuesta del excedente de las reservas de malta y lúpulo recogido en otoño. Obedecían así a los ritmos estacionales de las cosechas de cebada (finales de agosto y marzo-abril) y del principio de las elaboraciones de cerveza en San Miguel (29 de septiembre). En esa fecha, producían un primer estanque destinado a alcanzar la madurez en invierno, en condiciones de temperatura estable gracias al frescor del otoño. El frío relativo protegía así mejor la cerveza de las bacterias microbianas, mientras que los graneros vacíos podían recibir las nuevas cosechas de cebada y lúpulo. Más atrás en el tiempo, existía incluso una cerveza de octubre. En realidad, podemos afirmar que la cerveza de Navidad ha permanecido como la primera cerveza de la temporada de elaboración, y es, al mismo tiempo, la última que se consume durante nuestro «año civil». Orgullosa de sus orígenes Es cierto que se puede decir que las cervezas Gordon se han convertido hoy en día en cervezas belgas especiales puesto que crearon este mercado en una época en la que el consumo estaba dominado por cervezas de tipo Pils o Lambics. Sin embargo, la marca sigue siendo fiel a sus orígenes y muestra con orgullo el tartán y la divisa del clan Gordon (By DanD = Siempre Fiel). Su símbolo es el cardo, orgulloso emblema de la época. Fue, en efecto, un campo de cardos el que ayudó a los escoceses a hacer retroceder a los vikingos que querían sorprenderlos en plena noche. Los vikingos, quienes andaban descalzos en la oscuridad, no pudieron dejar de gritar de dolor al caer sobre plantas con pinchos, y dichos gritos despertaron a los escoceses. Gordon homenajea los valores de la fuerza, la fidelidad y la valentía. Este tesoro histórico se ha de degustar con orgullo aunque con moderación...